La historia de la pomada que despidió muchos dolores

La famosa pomada doloran ha acompañado la vida de los colombianos durante décadas, y luego de la noticia acerca de la muerte de su creador Héctor Rivera Garzón, Tolima Buenos Días quiere recordar la historia de la pomada más famosa del país, además de conocer un poco de la vida de su creador.

Héctor Rivera nació en la ciudad de Ibagué en 1930 y su vida, como la de la mayoría de los colombianos, no fue nada fácil. Quedo huérfano, y la familia paterna se encargó de encaminarlo por el oficio farmacéutico y desde ahí, comenzó a forjar su camino.

Estudio solamente hasta tercero de bachillerato (8° grado), porque quería darle la oportunidad a sus hermanos de seguir los estudios.

Trabajo con su tío en la droguería que este mismo había abierto por nueve años y allí empezó a aprender a preparar muchísimas formulas.

Después de un tiempo, decide abrir su propia droguería contando con el apoyo de algunos amigos, y aunque no tenía mucho dinero para aquella empresa inaugura la Droguería Selecta, que se ubicaba en la carrera 2 con calle 18, pero por poco respaldo financiero, estuvo a punto de cerrarla, sim embargo en el momento más inesperado apareció  vendedor de los productos Schwarzkopf, el alemán Klaus Walter Miller, quién le persuadió de la idea de desistir y persuadió a los proveedores para darle plazos, así de esta manera la droguería se revitalizó.

El nacimiento de Doloran

Esta mítica pomada nació gracias a la intervención del uno de los doctores más prestigiosos de ese momento, el Dr. Ramón Reyes Galvis, quien era un gran amigo de Héctor, le aconsejo a crear un productor que fuera insignia para la farmacia, en ese momento nació Doloran. La crema aún era poco conocida y solo se distribuía en las pocas farmacias que había en la ciudad.

Su hijo, German Rivera, cuenta que, aunque su padre no había terminado el bachillerato, era una persona muy inquieta y perspicaz ya que toda la publicidad conocida del producto, fue creada por él.

Héctor siempre iba escribiendo en su libreta las ideas que tenía para la publicidad, sobretodo frases atractivas y así poco a poco fue llegando a la publicidad que todos los colombianos llegaron a conocer.

Además, conto con la ayuda de su hermano, Cristóbal Américo Rivera, quien era Medico y locutor, quien con su voz dio vida a los comerciales de radio y televisión tan recordados por todos. Los comerciales no eran muy estéticos, pero tuvieron una contundencia inmensa y llegaron a muchos lugares del país, y aún siguen siendo importantes en la conciencia colectiva del colombiano.

El popular comercial que muchos Colombianos se saben de memoria.

La empresa

Este es un negocio netamente familiar, trabajan 15 personas, 10 que son los encargados de la mezcla de los químicos, y 5 encargados de la parte administrativa.

Esta sociedad está avalada por INVIMA hace ya 17 años, y es el primer laboratorio pequeño en haber sido certificado. incluso el mismo Invima ha pedido permiso a Héctor para que otros laboratorios los visiten, “Entonces a los pequeños laboratorios les dicen, vayan a Ibagué, allá hay una fábrica muy elemental pero que cumple con todas las reglamentaciones” señala German.

La pomada está presente en 990 de los mil 300 municipios que tiene el territorio nacional.

Tomado de: El Nuevo Día

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